En este espacio buscamos compartir con usted información y nuestras opiniones y comentarios de diferentes temas que creemos pueden ser de su interés
El uso de dinero ajeno… Beneficio presente, sacrificio futuro.
Publicado: el martes 13 de marzo de 2012 | Por: Francisco
Hasta hoy hemos comentado la importancia de la auto-disciplina, el control de gastos y el ahorro para tener unas finanzas personales sanas. El siguiente punto que vale la pena comentar son las deudas. Y en este punto lo que vale la pena resaltar es que las deudas por sí mismas no son malas. El problema es el uso y el manejo que les damos en muchas ocasiones.
Al hablar de gastos y ahorro mencionamos que el postergar el disfrute de ciertas cosas en el presente nos proporcionaría un mayor disfrute en el futuro. Las deudas son precisamente el mecanismo que busca lo opuesto: Un disfrute actual que nos ocasionará un sacrificio futuro.
Hay deudas que son necesarias porque requerimos el dinero de otros para satisfacer algunas necesidades. Probablemente no podemos esperar a tener todo el dinero necesario para tener una casa y un techo para vivir, por lo que recurrimos a pedir prestado o en un momento dado a rentar pero con la desventaja de que nunca seremos propietarios de nuestra casa.
El problema con las deudas empieza cuando empezamos a hacer uso de la deuda para satisfacer gustos más que necesidades y cuyo beneficio es solo en el presente y no perdura. En el caso de una casa esta durará al menos el tiempo que tendremos la deuda. Pero que pasa cuando usamos la tarjeta de crédito para comprar por ejemplo un viaje? Probablemente tardemos un año pagando algo que disfrutamos hace tiempo. Y cuando todavía no terminamos de cubrir una deuda, surgen nuevas necesidades que disfrutamos con deudas nuevamente, creándose así un círculo que puede convertirse en una bola de nieve.
Es por esto que debemos evitar aquellas deudas que no nos generan un beneficio duradero y evitar también el acumular deudas. En caso de que ya estemos en una situación en la que tenemos muchas deudas acumuladas lo principal es empezar a salir de ellas una a la vez. Mientras estemos pagando los mínimos requeridos de nuestras deudas, estas se prolongarán causándonos gran ansiedad en el proceso.
Lo más recomendable en este caso es pagar aquellas deudas que podemos terminar de pagar más rápidamente mientras pagamos los mínimos de las demás. Este debiera de ser el primer factor a evaluar ya que vamos creando una inercia positiva. El segundo debiera ser el pagar cuanto antes aquellas deudas que tienen una mayor tasa de interés. De esta forma podemos ir logrando “triunfos” tangibles, reducimos la carga de nuestras deudas y la ansiedad que estas nos provocan.
Así que si no tenemos deudas debemos pensarla dos veces antes de adquirir una. Y si ya las tenemos, debemos hacer un esfuerzo por salir de ellas cuanto antes. Lo que sí es una realidad es que mientras la sombra de las deudas esté sobre nosotros, difícilmente tendremos la posibilidad de ir formando un patrimonio creciente, y además, el estrés y la ansiedad que estas causan puede tener un costo incluso mayor que el monetario.
Francisco Duarte – Crece Coaching & Consulting Empresarial
Le das de comer a tu cochinito?
Publicado: el lunes 5 de marzo de 2012 | Por: Francisco
En cuestiones de finanzas personales uno de los temas más difíciles de tratar es el ahorro. En una época donde la mayoría de las personas decimos que el dinero “no alcanza” resulta muy complicado “abogar” por el hábito del ahorro. Sin embargo aún en estos tiempos es algo que tenemos que ver como parte de nuestra disciplina personal y es aquí donde el ahorro se liga directamente con lo que anteriormente comentamos de la disciplina para gastar.
La realidad es que la mayoría de la gente no ahorra no tanto por las limitantes de su nivel de ingresos, sino por la falta de disciplina para hacerlo. Seguramente esto es algo debatible, pero revise sus gastos del último mes o del último año. Cuantas veces comió fuera? Cuanto gastó en cigarros o cerveza? Cuantos artículos pudo haber evitado comprar por no ser tan necesarios? O en algunos casos: Cuanto gastó en la última fiesta infantil o de cumpleaños? O cuanto gastó en multas, recargos intereses moratorios, etc.?
Definitivamente el dinero es un medio no un fin, y el fin es el disfrutar los beneficios que nos puede generar el dinero. Eso no creo que debiera estar a discusión. El punto es: Cuando queremos disfrutar de esos beneficios y qué tipos de beneficios realmente queremos disfrutar? Preferimos gastar todo hoy y tener un retiro en el que tengamos que vivir de la “caridad” de nuestra familia? Preferimos tener un automóvil del año a cambio de no tener para una eventualidad de salud en la familia? Prefiero el estrés de vivir “al día” que la tranquilidad de saber que cuento con un respaldo económico?
Podemos pensar también: “Para qué ahorro? Y si me muero mañana? Para qué quiero el dinero cuando me muera?”. Y esto es muy cierto, por lo que si se posterga el disfrute del dinero es con la intención de que en el futuro ese disfrute será mayor en recompensa a nuestro sacrificio actual. Si tenemos esa mentalidad de que hay que disfrutar hoy, incluso llevándola al extremo de gastar lo que no tenemos y endeudarnos para “darnos gustos” y evitarnos el hacer sacrificios presentes, yo preguntaría: Si puedes morir mañana, para qué pagas tus deudas? Para qué hacer ese sacrificio presente? De cualquier forma nadie te va a cobrar una vez muerto!
Una práctica común es recomendar el ahorrar el 10% de los ingresos cada mes. Como dicen algunos autores: Págate a ti primero. Si programas dentro de tus gastos que el 10% te los vas a pagar para disfrutar en el futuro, ya dejarás un menor margen para gastar en cosas que pudieran no ser tan necesarias. Si logramos esto, lo siguiente sería definir el uso que le daremos a ese ahorro en el futuro, porque no se trata nada más de ahorrar un año para gastarlo posteriormente en algo que no valga la pena. Probablemente definamos que es un fondo para retiro y emergencias médicas. Podrá ser un porcentaje para unas vacaciones soñadas o para la boda de la hija, etc. pero lo importante es etiquetar el uso que se le va a dar. De lo contrario, en la primer tentación vamos a hacer uso de ese dinero en algo que no era lo que nosotros mismos habíamos definido.
Las claves son la disciplina y el “para qué” que ya hemos mencionado. Sin estos, difícilmente podremos ahorrar. Si lo que vemos en nuestro futuro es importante para nosotros, el ahorro se nos hará más llevadero. Pero si nuestra visión es solo en el presente, ahorrar será muy complicado. Si logramos un ahorro constante por un período de tiempo considerable, el tiempo nos hará ver los beneficios. Más adelante hablaremos de qué podemos hacer para que esos ahorros que tanto sacrificio representaron nos generen rendimientos, pero por mejor que sea el instrumento de inversión, si no hay que nada para invertir, el rendimiento será siempre cero.
Saludos!
Francisco Duarte – Crece Coaching & Consulting Empresarial
A dónde se fue mi dinero?
Publicado: el lunes 27 de febrero de 2012 | Por: Francisco
“No hay ingreso que alcance para quien gasta más de lo que recibe”.
En nuestro post anterior hablamos de la importancia de la disciplina y tener un objetivo claro que buscamos lograr, que le dé sentido a ese “sacrificio” de mantener nuestras finanzas personales en orden.
De la mano con este auto-disciplina tan necesaria, y antes de hablar de los ingresos, hablaremos de los gastos. Es en los gastos donde se reflejará principalmente nuestra disciplina.
Eres de los que gastan todo lo que reciben? O incluso más, gracias a la magia del “dinero plástico”? Gastas además de tu sueldo, todos tus bonos, aguinaldos, utilidades, etc. que recibes esporádicamente? Ahorras solamente “cuando puedes”?
Si tus respuestas fueron Sí, tus finanzas personales corren un alto riesgo.
Sabes en qué se te fue tu dinero? Cuánto gastaste en comer fuer el mes pasado? Y en salir por unos tragos? En el cine? Sabes lo que necesitarás gastar el próximo mes?
Si tus respuestas fueron No, tus esfuerzos por mejorar tus finanzas personales probablemente se queden en el limbo.
Para un mejor control de gastos no hay nada mejor que llevar un registro del dinero que se gasta y un presupuesto de lo que se va a gastar el próximo mes, o incluso más a futuro como vacaciones, gastos programados, etc.
Al momento que le ponemos números, nos daremos cuenta de que los gustitos que nos damos muchas veces suman una cantidad que si nos preguntaran no estaríamos dispuestos a pagar. Seguramente una vez registrados nuestros gastos, podremos identificar áreas de oportunidad donde podamos ir cortando gastos innecesarios. No se trata de reducir drásticamente nuestro nivel de vida, pero si queremos alcanzar la tranquilidad financiera tenemos que hacer ciertos sacrificios.
Por otro lado, el presupuestar lo que vamos a gastar nos va a permitir saber como vamos durante el mes de acuerdo a ese presupuesto y saber lo que podemos y no podemos gastar. Y aquí no se trata de hacerle caso a alguien que nos lo indicó. Se trata de hacernos caso a nosotros mismos. Nosotros nos “impusimos” la tarea de controlar nuestras finanzas y de hacer ciertos sacrificios. Si no es así, ningún control funcionará. Y si no tienes metas trazadas a futuro o algo que te motive a hacer esos sacrificios entonces no tendrá sentido el no disfrutar en el presente de nuestro dinero y postergar ese disfrute hasta un futuro que no tenemos visualizado.
Pero si tenemos el firme propósito de lograr finanzas personales sanas que nos den cierta tranquilidad en el futuro y que nos permitan alcanzar las metas que nos hemos propuesto, empecemos entonces por llevar una medición de nuestro desempeño. Como dicen: “Lo que no se mide no se controla y no se puede mejorar”
Saludos!
Francisco Duarte – Crece Coaching & Consulting Empresarial
Disciplina en las Finanzas Personales
Publicado: el lunes 20 de febrero de 2012 | Por: Francisco
Este será el primero de algunos artículos con el fin de dar recomendaciones para manejar mejor nuestras finanzas personales. Pero antes de entrar en el tema los pesos y los centavos hay un tema de actitudes que tendríamos que tratar.
Autodisciplina es hacer las cosas que tenemos que hacer, cuando las tenemos que hacer, nos guste o no.
Cuántos de nosotros contamos con esa cualidad cuando se trata de administrar nuestro dinero?
El saber llevar reportes de gastos, reportes de ingresos, saber donde y como ahorrar, como manejar nuestras tarjetas, etc. realmente pasa a segundo término si no tenemos la disciplina de llevar a cabo las cosas que sabemos son correctas. Todos sabemos que es bueno hacer ejercicio y no todos lo hacemos. Todos sabemos que no es bueno comer muchas gracias y carbohidratos pero aún así lo hacemos. La palabra clave es disciplina. Y esto es una cuestión de ACTITUD, no de conocimiento.
Ahora bien, para que podamos tener la disciplina que necesitamos, tenemos que tener una misión o una motivación lo suficientemente fuerte para que nos mantengamos firmes a pesar de las tentaciones. Es por esto que es muy importante que cada uno de nosotros tengamos muy definido lo que queremos lograr. Esa disciplina será nuestro “control” para que logremos nuestro objetivo, pero si no lo tenemos claro, entonces inconscientemente “pensaremos” que como no es tan importante, y como es tan vago y subjetivo no pasa nada si nos desviamos un poquito “solo por hoy”. Pero si por ejemplo tenemos bien definido ahorrar X porcentaje de nuestros ingresos al mes para poder tener X cantidad ahorrada en X cantidad de años, entonces ya sabremos que cada paso en falso nos alejará de lo que queremos lograr.
Y si a esas metas les ponemos aún mayor significado como por ejemplo: La universidad de mi hijo, nuestra segunda luna de miel, el capital para mi propio negocio, un retiro digno, etc. entonces nuestro incentivo para mantenernos disciplinados será mayor. A fin de cuentas las personas respondemos mejor a las emociones que a las cifras.
Más adelante hablaremos de recomendaciones para manejar nuestros ingresos, gastos, ahorros, créditos, etc. Pero por lo pronto vayamos definiendo lo que queremos lograr. Démosle sentido e importancia a tener unas finanzas personales sanas porque si no es así, entonces la pregunta ¿para qué ahorro? se hará presente en cada oportunidad y si no le tenemos una respuesta contundente y valiosa, no tendremos la autodisciplina necesaria. A fin de cuentas el dinero es un medio, no un fin. Y si no tenemos un fin, para que cuidarlo?
Saludos!
Por Francisco Duarte – Crece Coaching & Consulting Empresarial
En tu empresa como en tu casa?
Publicado: el lunes 13 de febrero de 2012 | Por: Francisco
Este artículo va dirigido a todos aquellos empresarios o directivos que cuentan con la creencia de que en la empresa hace falta un general que “ponga orden”, ya que de lo contrario no se podrá alcanzar el éxito.
Cómo eres en tu casa? En tu hogar eres cariñoso y amoroso con tu esposa e hijos?
Probablemente no todos respondan que sí. Algunos más responderán que sí pero si la pregunta se le hiciera a su familia tal vez la respuesta sería diferente. Pero en general todos al menos coincidirán en que quieren ser queridos por su familia. Todos dirán que quieren lo mejor para ellos.
Ahora la pregunta: Cómo eres en tu empresa?
Eres un “general” o un líder? Buscas que te “quieran” o que te teman? Quieres lo mejor para tu empresa y para tus empleados? O solo quieres lo mejor para ti? Tienes “bipolaridad” en el sentido de que al llegar a tu empresa frunces el seño y actúas de mal humor, pero al llegar a tu casa cambia totalmente tu actitud? Si este es tu caso, un buen experimento sería el tratar de ser la misma persona siempre. Tanto en el trabajo como en la casa.
Si tienes una personalidad diferente en tu empresa y en tu casa, evalúa cual de las dos te está dando mejores resultados. Cual “estrategia” te está funcionando mejor?
Por ejemplo, crees que tu esposa te cocinará una rica cena porque le haces cara fea y le levantas la voz? O será más probable si la tratas bien?
Y como le pides que haga su trabajo a tu empleado?
Si tu hijo comete un error qué haces? Le llamas la atención? Supongo que sí. Pero le llamas la atención de tal manera que ya no te quiera más? Le llamas la atención ofensivamente y buscando hacerlo sentir de lo peor? O buscas hacerle ver su falta para que no la vuelva a cometer? Le das una segunda oportunidad? Le muestras la manera correcta de hacer las cosas?
Y si un empleado comete un error cual es tu reacción?
Te gustaría que tu hijo sintiera temor al llegar a tu casa? O preferirías que le diera gusto verte y convivir contigo?
Y con tus empleados? Cual quisieras que fuera su reacción ante tu llegada cada mañana a la empresa?
Este artículo ofrece más preguntas que respuestas, pero las más importantes serán las que te hagas tú mismo. Qué quieres lograr? Cual es tu visión y tu misión tanto en tu casa como en tu empresa? Qué tipo de ambiente quieres generar?
A fin de cuentas tanto en tu casa como en tu empresa convives con personas, entonces por qué suponer que reaccionan diferente a los “estímulos”?
Saludos!
Francisco Duarte – Crece Coaching & Consulting Empresarial
Como va su «score»?
Publicado: el domingo 5 de febrero de 2012 | Por: Francisco
A propósito del Super Bowl que acaba de pasar, imagine que está jugando un partido de fútbol americano pero desconoce bien las reglas, lo han enviado al terreno y no le indicaron claramente la jugada que van a desarrollar ni el objetivo que espera que logre en el terreno. Así se va desarrollando el juego jugada tras jugada y para colmo de males usted se da cuenta que en el partido no hay marcador. No se lleva el “score”. No sabe si lo que ha hecho estuvo bien hecho. No sabe si ha ayudado al equipo. No sabe para qué está jugando. Simplemente usted entra y sale del terreno y juega como su entender le indica.
Usted c
ree que haya muchos jugadores profesionales que quisieran estar en una situación así?
Sin embargo, cuántos jugadores existen en nuestras empresas jugando ese juego?
Cuantos de sus empleados saben claramente lo que deben de hacer, como lo deben de hacer y sobre todo para qué lo deben de hacer? Cuántos de sus empleados saben claramente lo que se espera de ellos? A cuantos de sus empleados realmente los evalúa en base a parámetros que le ayudan a su empresa a ganar el partido?
A las personas les gusta saber que lo que hacen importa y les gusta saber que lo están haciendo bien. Es mucho más motivante saber que se tiene un objetivo medible y que vale la pena, a simplemente asistir al trabajo a cumplir con una jornada de ocho horas.
Usted cree que los jugadores profesionales se esforzaran como lo hacen si no se llevaran estadísticas en cada juego de sus yardas, sus anotaciones, etc.? Peor aún, si no supieran siquiera si están ganando como equipo? La realidad es que no.
Los jugadores profesionales requieren ese incentivo para desempeñarse a su mejor nivel. No quisiera que sus empleados se esforzaran para desempeñarse a su mejor nivel también?
No es cuestión de presionar un botón y todo resuelto. Es cuestión de un trabajo continuo con la personas. Pero para simplificarlo un poco solo hágase una pregunta: Para qué está esa persona en la empresa? Ahora transmítale eso a su empleado con lujo de detalles y este será el punto de partida para posteriormente definir como le llevará el “score”. Pero si no tiene claro usted el para qué está el empleado en su empresa, imagine que tan claro lo está para su empleado y la repercusión que esto puede tener en sus resultados.
En el terreno de juego cada quien sabe su función. Cada quien sabe si la desempeñó bien a través de sus estadísticas personales y las del equipo. Cada quien se esfuerza para lograr ese objetivo común. Esto es cierto al menos en los equipos que juegan un Super Bowl, de lo contrario no hubieran llegado a esa instancia.
Y su empresa, va en camino a un Super Bowl?
Saludos!
Francisco Duarte – Crece Coaching & Consulting Empresarial
Empleados mediocres o Dirección mediocre?
Publicado: el lunes 23 de enero de 2012 | Por: Francisco
Es común encontrarse a directivos o empresarios quejándose de que su gente “no le responde” como quisiera o bien, sin decirlo abiertamente insinúan que muchos de sus problemas son porque su equipo de trabajo no está al nivel que él/ella quisiera. Más extraño es encontrar algún líder que mencione que sus empleados no dan el ancho porque le ha faltado apoyarlos, desarrollarlos y clarificarles las expectativas que se tienen de ellos.
Usted en su empresa cuenta con empleados mediocres? En caso de que la respuesta sea afirmativa qué está haciendo al respecto? Si son mediocres por qué los mantiene en su empresa?
El contar con empleados mediocres es la mayoría de las veces más un reflejo de la dirección que una causa de los problemas que la aquejan.
Ya sea porque la dirección no cree en el desarrollo de las personas, o porque se quiere ahorrar unos pesos o simplemente porque no quiere tener a alguien que le haga sombra. Es más fácil tener a alguien a quien culpar de los males de la empresa y alguien a quien “mangonear”. El problema es que esto solo sirve para que el directivo tenga una zona de confort personal que en nada ayudará a su empresa.
Otra situación es que se mantienen a estos empleados porque cuesta mucho despedirlos y de aquí se desprenden dos posibilidades. Un despido a tiempo nunca será tan caro como el perjuicio que una “manzana podrida” le puede causar a la empresa. Y un despido de una persona con antigüedad seguramente será muy oneroso pero esto se deberá ya sea a que no se hizo el despido a tiempo o porque no se trabajó en el desarrollo, motivación y alineamiento del empleado lo cual probablemente lo llevó a su propia zona de confort y una situación de desánimo y mediocridad. En vez de estar cada vez más comprometido con la empresa el paso del tiempo tuvo efecto contrario. De quién será responsabilidad algo así?
Una empresa con personal mediocre es por lo general el reflejo de una dirección mediocre. No es posible que la dirección culpe y señale la mediocridad de sus empleados cuando el único responsable de su contratación, desarrollo y permanencia en la empresa es la misma dirección.
Analice su propia empresa. Analice su personal. Analícese usted mismo. Evalúe lo que quiere lograr y si el personal que tiene es el indicado. Si no lo es, tome las medidas adecuadas ya sea de movimientos o de desarrollo según sea el caso. Si prefiere mejor seguir igual, entonces ya sabe a quien responsabilizar.
Saludos!
Francisco Duarte – Crece Coaching & Consulting Empresarial
Tu empleado te cuesta?
Publicado: el domingo 15 de enero de 2012 | Por: Francisco
La atracción, desarrollo y retención de talento es seguramente uno de los principales retos de las empresas actualmente. En tiempos pasados probablemente el jefe podía darse el lujo de perder empleados y reemplazarlos con “otras piezas” ya que él era el que sabía más y conocía más del negocio.
En los tiempos tan cambiantes de hoy, lo que ayer sirvió hoy probablemente ya no. Y el que ayer era un experto hoy puede estar obsoleto. El producto más novedoso de hace tan solo un año, hoy ya es un clásico. Es por esto que el mantener a personas talentosas con capacidad de desarrollarse, adaptarse, aprender continuamente, etc. es indispensable para que una empresa pueda alcanzar el éxito. Y una pregunta que surge normalmente será: Pero no me cuesta mucho retener el talento?
La respuesta dependerá de la situación particular en que se encuentre la empresa y el empleado.
Primero que nada hay que definir lo que determina el VALOR de un empleado. Este debe estar determinado por lo que aporta realmente a la empresa y puede ser que en ocasiones ese valor esté limitado por cuestiones ajenas a su persona. Por ejemplo: Una persona talentosa, preparada con ganas de crecer que se encuentra en un puesto donde se encuentra “sub-aprovechado” está aportando poco valor aunque por causa ajenas a él. Como también puede aportar poco valor alguien que no tiene ni el talento ni las ganas.
Por otra parte, tenemos que tener en mente cual es el COSTO de ese empleado, que son en las erogaciones en que incurrimos por contar con sus servicios. Dar empleo debe ser una inversión. Dar empleo no debe ser “caridad” pero tampoco debe ser tirar dinero.
Si el empleado VALE más de lo que CUESTA es muy probable que ya esté buscando otras opciones de desarrollo y mejora económica, o bien, puede ser que esté entrando en una zona de comfort en que se equilibrará su costo y su valor, perdiendo la empresa el potencial que pudo haber ofrecido. Para evitar esto al empleado se le deberá reconocer económicamente su valor y se le deberá asignar en un puesto donde se encuentre motivado. El valor puede subir o bajar dependiendo de las circunstancias así que hay que promover que ese valor sea lo más alto posible y asignarle un costo comparable.
Ahora bien, si el empleado CUESTA más de lo que VALE muy probablemente existe un problema de asignación de funciones y esté trabajando por debajo de su potencial. Una vez más habría que reasignar responsabilidades. O bien, puede ser que simplemente las funciones asignadas no las desempeña correctamente y no “da el ancho”. Dependiendo de la situación, se tendría que motivar al empleado, asignarle mayor responsabilidad para que su potencial se explote y su valor se equipare a su costo, o en algunos casos donde el costo es mayor que el potencial que el empleado puede aportar, se tendrá que decidir incluso separar al empleado de la empresa.
No es tarea fácil pero es importante buscar que sus colaboradores estén trabajando al máximo de su potencial en beneficio de la empresa, y que este valor que aportan se encuentre bien equilibrado con el costo que representan. Ni más ni menos. No busque ahorrarse uno pesos en un empleado que vale la pena. Ni tampoco premie la mediocridad porque esto se reflejará en sus resultados además de que resulta también desmotivante para los demás iniciando un círculo vicioso.
Qué prefiere? Un empleado talentoso que pide más y que aporta realmente a la empresa? O un empleado sumiso que no se queja de su situación pero que realmente se encuentra en una situación de mediocridad en la que prefiere hacer lo menos posible? Cual de los dos cree que le está costando más?
-Francisco Duarte – Crece Coaching & Consulting Empresarial
Cuanto vale el dinero?
Publicado: el domingo 8 de enero de 2012 | Por: Francisco
«De aquel que opina que el dinero puede hacerlo todo, cabe sospechar con fundamento que será capaz de hacer cualquier cosa por dinero.» – Benjamin Franklin.
Imagine que usted logra salvar a la tierra de una catástrofe porque encontró una vacuna para combatir una enfermedad que estaba por acabar con toda la humanidad. A raíz de esto usted se hace un héroe mundial. A donde va lo saludan. Lo que pide se lo dan. Nadie le recibe dinero porque están tan agradecidos que nada le cobran. Viajes, casas, comidas, yates, lo que usted guste lo tendrá sin costo. Incluso le han dicho que lo mismo harán con toda su familia y su descendencia. Para usted y sus seres queridos el dinero no vale nada! Si este fuera usted… que diferencia harían para usted varios millones de dólares en el banco? De qué le servirían?
Cada quien tiene su percepción de lo que es el dinero. Hay quienes dicen que el dinero no compra la felicidad y hay quienes discrepan y opinan que el dinero sí trae la felicidad. Lo que sí es un hecho, al menos en mi opinión, es que aunque el dinero no lo es todo en la vida, la ausencia del mismo, nos complica mucho nuestro camino hacia esa felicidad que tanto se menciona. Pero entonces qué tanto debe importar el dinero?
Usted qué opina? Qué es el dinero para usted y que peso específico juega en su vida?
Comparto con ustedes mi opinión.
El dinero es un producto (o subproducto?) de nuestros logros, pero no debe ser el objetivo final de nuestras acciones. De lo contrario, sería una visión muy limitada de nuestra meta en la vida.
El dinero debe ser un medio, no un fin. Un medio para gozar de tranquilidad, de libertad e independencia y para disfrutar las cosas que el dinero puede comprar que nos produzcan placer. Pero el dinero no es el fin. Incluso para aquellos que ahorran toda su vida para dejar algo al morir, el dinero es tan solo el medio que les permite dejar algo a sus descendientes y probablemente de esa manera encontrar significado a esa acumulación y sentir que se fue exitoso en esta vida.
El dinero también es una manera de llevar el “score” de nuestros éxitos. Es el punto de referencia. Para bien o para mal, es muy comúnmente la vara con que se mide el éxito que hemos logrado cosechar. En muchas ocasiones Dinero=Reconocimiento y Estatus. Una vez más, el dinero en sí no es un fin.
Si el dinero realmente fuera un fin, qué estaría dispuesto a hacer por él? Habrá quienes roben o habrá quienes maten. Pero matarían a un ser querido? O sacrificarían su libertad voluntariamente por dinero?.
Quiero aclarar que mi ideología es capitalista y mi perfil profesional también. He trabajado con inversiones y asuntos financieros y claro! busco hacer dinero! Busco tener el medio para satisfacer mis necesidades. Y busco que se me recompense por mi esfuerzo. En eso no veo nada de malo. El punto es: Qué precio estamos dispuestos a pagar por ese dinero?
Creo que el dinero que pagamos o recibimos debe representar el valor que recibimos o entregamos a cambio. El dinero es tan solo una manera de simplificar el trueque que hace muchos años atrás se empleaba. Estrictamente hablando el dinero es tan solo un pedazo de papel o metal que debería de representar valor, mas no tiene valor intrínseco. Si recibimos mucho dinero y entregamos poco valor a cambio… a quién engañamos? Si damos valor y no recibimos la justa recompensa… por qué? Cuando se rompe esa igualdad empiezan los problemas. Usted gana en su trabajo lo que se merece por el valor que genera? Su empresa recompensa el esfuerzo de sus empleados por el valor que recibe de ellos? Sus clientes pagan lo que vale su producto o servicio?
Mi punto es que al dinero hay que darle su justa dimensión y que hay que poner sobre la balanza cual es nuestra verdadera meta y nuestra verdadera misión en esta vida. Mi objetivo con estas palabras es que usted reflexione en este sentido. Muchas personas (y empresas) pareciera que viven solo para hacer dinero a toda costa. Si entregaran valor a cambio no habría problema, pero si no es así, alguien está perdiendo y el “trueque” ya no fue justo, o no?
Hemos vivido varias crisis donde el común denominador es la avaricia. En el momento que el dinero no representa su justo valor empiezan los problemas. Y esto sucede porque hay quienes ven en el dinero un fin cuando la palabra clave es valor. Pero la pregunta sería: Y qué es lo que vale la pena entonces? Eso solo cada quien se lo puede contestar.
Busquemos nuestro por qué o nuestro para qué. Y en el camino ganemos todo el dinero que nos merezcamos, que no es lo mismo que ganemos todo el dinero que podamos. De esta forma creo que se arreglarían muchos de los problemas que vivimos actualmente.
Francisco Duarte – Crece Coaching & Consulting Empresarial
Año Nuevo… Propósitos viejos?
Publicado: el lunes 2 de enero de 2012 | Por: Francisco
Es común que muchos de nosotros aprovechemos el fin de un año para reflexionar y hacer propósitos y establecer metas para el año nuevo… bueno, siendo sinceros es más común que digamos tener propósitos pero omitamos la parte de la reflexión y de las metas. Propósitos no es lo mismo que metas. También es común que la mayoría de las veces, esas metas o propósitos se queden en buenos deseos.
Existe mucha literatura sobre el establecimiento de metas y diferentes técnicas para que este ejercicio sea efectivo y que las metas realmente se alcancen. Entre estas se encuentran las siguientes recomendaciones:
- Escribir las metas, no solo pensarlas.
- Tener las metas en un lugar que sean visibles.
- De ser posible, hacerlas públicas con personas de nuestra confianza para que sirvan de apoyo y motivación.
- Redactarlas de la manera más específica posible. Con descripción de fechas, importes, estilos, etc. dependiendo de lo que se trate la meta, pero que el alcanzar la meta sea algo medible y realista. Si no tenemos esto, tenemos un “quisiera” no una meta.
La diferencia entre un “quisiera” y una meta es la misma que existe entre “Quiero bajar de peso el año que entra” y “Para el 30 de Junio del próximo año voy a pesar 10 kilos menos”.
No es mi intención profundizar en esta información en este momento (espero que sea tema de un futuro artículo), sino que propongo un ejercicio que considero que puede ayudar a complementar estas técnicas.
Primero, te recomiendo hacer un análisis de tu situación actual en los diferentes aspectos de tu vida. Esta es la parte de la reflexión. Para esto se puede utilizar una herramienta muy utilizada llamada la Rueda de la Vida. Hay diferentes versiones disponibles y se puede accesar una en la sección de Recursos de este sitio y ahí mismo se da una bree explicación de cómo realizar el ejercicio.
Una vez realizado el ejercicio podrás identificar las áreas en las que tienes más carencias, o bien, aquellas que pueden ser prioritarias para ti. La idea es que las metas que te fijes, realmente te ayuden en esos aspectos de tu vida para que el alcanzarlas sea realmente motivante. Por ejemplo, si tu meta es bajar de peso pero realmente tienes problemas económicos y familiares, cuál será prioridad? O si tu meta es ganar más dinero pero profesionalmente estás en un empleo sin futuro y no te estás preparando para buscar mejores opciones, cuál es la meta que debieras perseguir? Todos somos diferentes y no debemos perseguir las metas del vecino ni las que son más populares, sino las que realmente son importantes para nosotros.
En base a lo identificado en la rueda de la vida, aunado a aquellas aspiraciones que puedas tener (no todas las metas deben ser para cubrir carencias) realiza tu listado de propósitos/metas tratando de aplicar las recomendaciones señaladas al principio, pero te recomiendo que las agrupes en diferentes secciones, similar a como se agrupa la rueda de la vida. Este clasificación puede ser la que consideres apropiada, pero una posibilidad es agrupar:
- Metas profesionales
- Metas económicas
- Metas personales
- Metas familiares
- Metas de Salud
- Metas sociales
La idea con esta separación es que puedas visualizar si te estás enfocando solamente a un ámbito de tu vida y esto sirve para dos cosas: 1. Para ver si perderás balance en tu vida. 2. Si quieres hacer demasiado en un solo aspecto de tu vida es probable que no lo logres.
Por ejemplo, si en el ámbito profesional quieres iniciar tu propia empresa, escribir un libro, dictar varias conferencias y ascender en tu empleo actual probablemente sea casi imposible lograrlo. Pero sí podrás probablemente ascender en tu empleo actual, hacer ejercicio y bajar de peso, comer más saludable, visitar más seguido a tus padres y empezar el hábito de la lectura. Podrás lograr varias metas sin que satures tu vida y te provoques frustración. Esto te motivará a seguir dando pasos hacia delante y lograr metas mayores, a la vez que mantienes una vida equilibrada.
Una vez que tengas tu tabla de metas agrupada la siguiente recomendación es hacer una “carta de hábitos”.
En vez de tener la meta como un ideal a alcanzar, define las pequeñas cosas o hábitos que te van a ayudar a lograrlas. De esta forma se te facilitará. Por ejemplo, hace algunos años me propuse el comenzar a leer y lo que hice fue crearme el hábito dejando siempre en mi buró de cama el libro que estuviera leyendo y siempre antes de dormir leía unas cuantas páginas. Actualmente difícilmente puedo ir a dormir sin leer algunas páginas. Aún cuando el libro no esté en su lugar, tengo que levantarme y buscarlo. De igual forma con todas las metas pueden existir hábitos que se puedan adoptar que faciliten la tarea o al menos ayuden a que sea efectiva. Dejar de fumar? Tira todos lo cigarrillos y encendedores, busca un sustituto y tenlo a mano después de la comida si es cuando normalmente fumas. Bajar de peso? Compra snacks de zanahorias y ponlos a la vista, mientras que te deshaces de las papas fritas. Son solo pequeños ejemplos de cosas que se pueden hacer para que logres tus objetivos. Lo importante es que trabajes en los hábitos, no en el resultado final. El proceso es clave.
Por último, te recomiendo que te vayas monitoreando día a día. En el área de recursos puedes descargar también un calendario para el año 2013 donde podrás ir marcando cada día si cumpliste con tus “micro-metas” o hábitos en cada una de las áreas de tu vida. Rétate a hacerlo todos los días e incluso el día previo define que es lo que lograrás el día siguiente. Por más pequeño que parezca, ese pequeño logró se convertirá en una bola de nieve a tu favor.
Dejemos ser parte de la estadística de los propósitos fallidos y hagamos de este año que comienza un experimento para demostrarnos que con un poco de disciplina y mucha motivación sí se pueden alcanzar las metas.
Te deseo un Feliz 2013 lleno de logros!
Francisco Duarte – Crece Coaching & Consulting Empresarial
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Francisco Javier Duarte R.
Coach/Consultor
Con 11 años de experiencia a nivel gerencial en un grupo empresarial regional.
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